9 mar 2026

El erre-que-erre (redundancia y reiteración) de CREA

Y con esto termino...

Aprovechando el fácil recuso a la IA, Claude y NotebookLM ayudan a tener una idea de cómo en el caso CREA se presenta otro fenómeno propio de las sectas, ideológicas y de todo tipo: el recurso constante a mantras que se aplican a todo y se repiten de manera incansable. Como expliqué en mi respuesta a Aubert (aquí o aquí), salvar a la entonces ASE (hoy CI13 de la FES) de ese runrún creciente fue uno de los motivos para lo que no había querido hacer en los dos decenios anteriores: presentar mi candidatura a presidir algo. Lo que sigue es un ejercicio encomendado a Claude.ai y NotebookLM.

Este ejercicio consistió en lo siguiente: primero, pedir a Claude.ai que descargase de Scholar los primeros 25 documentos de sendas búsquedas con los nombres de los dos autores y con las características de que se tratara de artículos, papers o similares (no libros, ni tribunas, p.e.), en español y descargables; segundo, cargarlos en NotebookLM y proceder. La primera pregunta a NbLM la formulé yo; la segunda es una de las tres que me sugirió el propio NbLM (las otras dos eran sobre 'inteligencia cultural' y 'tecnolgía y educación', como a veces en los paneles, una para cada autor). Una tercera parte, sólo sobre redundancia léxicas, es de Claude. Claude hizo su parte el 8/3; Notebook, el 9/3. Esto complementa el artículo y post anteriores sobre métricas... y ya.

Flecha vs. Enguita

50 fuentes

Pregunta: Por favor, compara dos grupos de fuentes, las que comienzan con "Flecha" y las que comienzan con "Enguita". No me interesa resumirlas en sí, sino el grado de redundancia y reiteración, o de novedad y variedad, de su contenido a través de los 25 ficheros de cada grupo.

Respuesta: Al analizar los dos grupos de fuentes propuestos, se observa una diferencia notable en su estructura interna y en la forma en que gestionan la información: mientras que el grupo "Flecha" presenta un alto grado de redundancia y reiteración programática, el grupo "Enguita" destaca por su novedad y variedad temática.

Grupo Flecha: Redundancia y cohesión programática

Este conjunto de documentos se caracteriza por una fuerte unidad conceptual y teórica, funcionando como un programa de investigación colectiva (principalmente a través del centro CREA y el proyecto INCLUD-ED).

  • Reiteración de pilares fundamentales: La gran mayoría de los ficheros repiten de forma casi idéntica los fundamentos del Aprendizaje Dialógico, las Comunidades de Aprendizaje (CdA) y las Actuaciones Educativas de Éxito (AEE). Los siete principios del aprendizaje dialógico (diálogo igualitario, inteligencia cultural, transformación, etc.) aparecen enumerados y definidos de forma recurrente en múltiples fuentes.
  • Redundancia metodológica: Se reitera constantemente la importancia de basar la educación en "evidencias científicas" de impacto social para superar las teorías "reproduccionistas" (como las de Coleman o Jencks) que se consideran obsoletas.
  • Variedad limitada al ámbito de aplicación: La novedad no reside en el planteamiento teórico, que es sumamente estable, sino en el sujeto de aplicación (educación de adultos, pueblo gitano, minorías étnicas, violencia de género o evaluación de la investigación en la UE).

Grupo Enguita: Novedad y variedad temática

En contraste, este grupo de fuentes ofrece una amplia diversidad de objetos de estudio, abordando la educación desde múltiples ángulos sociológicos sin repetir una única fórmula de intervención.

  • Variedad de objetos de estudio: Cada fichero suele explorar una dimensión distinta de la realidad escolar: desde la codocencia y el aislamiento docente, la relación difícil con la tecnología (TIC), el sentimiento de pertenencia vinculado a las lenguas regionales, hasta la gestión de los pactos educativos en España.
  • Novedad en los enfoques: A diferencia de la reiteración de principios del grupo anterior, aquí se transita por temas tan diversos como los costes indirectos de la educación, el análisis del fracaso y abandono escolar como procesos de "desenganche", la comparación entre redes públicas y privadas, o incluso la feminización de la profesión docente y sus efectos imprevistos.
  • Consistencia de perspectiva, no de contenido: Aunque existe una base sociológica común (la transición de la sociedad industrial a la de la información o la crítica a la burocratización), cada documento aporta datos y análisis específicos de investigaciones diferentes (datos de PISA, proyectos como ORGYPROF o estudios cualitativos de trayectorias).

Síntesis comparativa

El grupo Flecha es redundante por diseño, ya que busca consolidar y difundir un modelo de intervención específico (AEE) que requiere la repetición constante de sus bases para validar su carácter científico. Por el contrario, el grupo Enguita es variado por naturaleza, pues se presenta como una serie de indagaciones sociológicas que buscan explorar la complejidad y las contradicciones de los diversos elementos que componen el sistema educativo.

¿Desea que elabore un informe detallado sobre cómo se aplica la noción de "inteligencia cultural" específicamente en el grupo de fuentes de Flecha?

Pregunta: ¿Qué críticas específicas hace el grupo Flecha a Enguita?

El grupo Flecha lanza críticas severas y directas contra Mariano Fernández Enguita, centrándose principalmente en su análisis sociológico del pueblo gitano y en su adscripción a teorías que consideran "reproduccionistas" y carentes de rigor científico.

Las críticas específicas se pueden agrupar en los siguientes puntos:

  • Acusaciones de "anti-gitanismo" y racismo: El grupo Flecha califica las conclusiones de Enguita sobre la comunidad gitana como "profundamente anti-gitanas". Critican específicamente sus afirmaciones de que la identidad gitana es incompatible con las rutinas impersonales o los horarios de la organización burocrática, calificándolas de "ocurrencias" y "prejuicios" que no se basan en evidencias científicas.
  • Justificación de la exclusión y el fracaso: Según Flecha, las teorías de Enguita sirven para legitimar mecanismos de exclusión. Critican que Enguita sugiera que para un niño gitano es un "drama" someterse a la autoridad de una profesora, argumentando que este tipo de afirmaciones se utilizan para justificar adaptaciones curriculares a la baja o la segregación, en lugar de promover el éxito académico.
  • Crítica al "reproduccionismo" totalizante: Flecha sitúa a Enguita dentro de una corriente de la sociología de la educación en España que califica de "reproduccionista". Le critican por tener una "pretensión totalizante" que se limita a explicar cómo la escuela reproduce la desigualdad social, "desprestigiando" o "silenciando" las actuaciones educativas que sí están demostrando éxito en la transformación de esas realidades.
  • Falta de rigor científico y ético: El grupo Flecha sostiene que las investigaciones de Enguita sobre minorías étnicas se basan en estereotipos y pensamientos personales en lugar de seguir los estándares de la comunidad científica internacional. Afirman que estas posturas "confunden" a los profesionales y perpetúan la desigualdad de colectivos vulnerables.
  • Uso de "ocurrencias" frente a "evidencias": Se le critica por sustituir las Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) por "ocurrencias pseudocientíficas". Flecha sugiere que algunos académicos (entre los que incluye implícitamente a Enguita al citar sus obras) utilizan etiquetas innovadoras para proponer prácticas que realmente conducen al fracaso de los niños más pobres.

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El propio Claude ofrece un análisis de la redundancia léxica en los mismos textos, algo más simple, árido y aburrido, que también reproduzco.

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ANÁLISIS COMPARATIVO DE REDUNDANCIA LÉXICA

Mariano Fernández Enguita · Ramón Flecha

Informe ejecutivo · Corpus: 25 artículos por autor · Marzo 2026



1. Objeto del estudio

Este informe compara la redundancia léxica en los escritos académicos de Mariano Fernández Enguita y Ramón Flecha a partir de un corpus de 25 artículos cada uno, seleccionados en Google Scholar por orden de citas (criterios: texto en español, ≥ 10 páginas, descargable desde el propio Scholar). Se calculan siete métricas intra-textuales —que miden la repetición dentro de cada texto— y cuatro inter-textuales —que miden el solapamiento léxico entre textos del mismo autor—. El análisis utiliza muestreo estratificado (una ventana de 2 500 tokens por artículo) para eliminar el sesgo por longitud.

Resultado global: los textos de Flecha presentan mayor redundancia léxica que los de Enguita en las siete métricas intra-textuales (p ≤ 0,002 en todas; tamaños del efecto entre r = 0,43 y r = 0,57) y en las cuatro inter-textuales. La diferencia es consistente, estadísticamente sólida y de magnitud mediana a grande.



2. Variables analizadas

Métrica

Qué mide

Interpretación

Dirección

TTR

Tipos / tokens (vocabulario relativo)

Mayor = más diversidad

riqueza

MTLD

Longitud media de segmentos con TTR ≥ 0,72

Mayor = más diversidad; robusto al tamaño

riqueza

Hápax

Proporción de palabras que aparecen 1 sola vez

Mayor = vocabulario más rico

riqueza

Entropía H

Distribución uniforme del vocabulario (Shannon)

Mayor = menos concentrado

riqueza

Redundancia R

1 − H / H_máx; concentración léxica

Mayor = más redundante

riqueza

Compresibilidad

Tamaño gzip / original

Menor = más compresible = más redundante

riqueza

Rep. bigramas

Tasa de pares de palabras repetidos

Mayor = más repetición

riqueza



3. Resultados

Tabla 1. Comparación de medias normalizadas (muestreo estratificado)

Métrica

Media
Enguita

Media
Flecha

Dif.

p-valor

r

Más
redundante

TTR

0.4606

0.4192

0.0414

0.0022 **

0.434

Flecha

MTLD

231.8

163.2

68.7

0.0004 ***

0.501

Flecha

Hápax

0.6998

0.6708

0.0290

0.0007 ***

0.482

Flecha

Entropía H

9.169

8.944

0.2259

0.0009 ***

0.471

Flecha

Redundancia R

0.0977

0.1083

0.0106

0.0004 ***

0.505

Flecha

Compresibilidad

0.3645

0.3369

0.0276

0.0001 ***

0.567

Flecha

Rep. bigramas

0.1717

0.2128

0.0411

0.0010 **

0.464

Flecha

Muestreo estratificado: 1 ventana de 2 500 tokens por artículo. Mann-Whitney U (dos colas). r = |z| / √N (0.1 pequeño · 0.3 mediano · 0.5 grande). p-valor: * < 0,05 · ** < 0,01 · *** < 0,001.



Gráfico 1. Riqueza léxica comparada: Enguita vs. Flecha

Mayor valor = mayor riqueza léxica en todas las métricas.



Tabla 2. Métricas sobre el corpus completo de cada autor (sin muestreo)

Métrica

Enguita

Flecha

Tokens totales

148.727

140.747

Tipos únicos (vocabulario)

21.013

16.731

TTR del corpus

0.1413

0.1189

Hápax del corpus

0.5193

0.4996

Redundancia R del corpus

0.2064

0.2138

Cobertura top-50 palabras

26.1%

27.8%

Cobertura top-100 palabras

32.4%

34.8%

Cobertura top-200 palabras

40.8%

43.6%

Similitud Jaccard (media entre pares)

0.1644

0.1699

Solapamiento léxico entre artículos

0.7764

0.7998

Cobertura: % de tokens del corpus cubiertos por las N palabras más frecuentes. Jaccard: proporción de vocabulario compartido entre pares de artículos. Solapamiento: % del vocabulario de cada artículo que aparece en al menos otro del mismo autor.



Gráfico 2. Crecimiento del vocabulario acumulado (media de 30 permutaciones)



Un vocabulario que crece más rápido al añadir textos indica menor inter-textual. Enguita mantiene una curva sistemáticamente más elevada a lo largo de toda la obra.



Síntesis: comparación de riqueza léxica

En las 7 métricas intra-textuales y en las 4 inter-textuales, Enguita muestra consistentemente mayor riqueza léxica. Los valores estadísticos apuntan a diferencias de magnitud mediana-grande (r entre 0,43 y 0,57). La compresibilidad registra el efecto más pronunciado (r = 0,57), indicando que los textos de Flecha tienen una estructura de patrones más repetitiva. El vocabulario nuclear de Flecha (personas, aprendizaje, comunidad, sociedad) es más estrecho y más reutilizado que el de Enguita (educación, escuela, trabajo, alumnos, enseñanza, sociedad).

Métrica

Enguita

Flecha

Mayor riqueza

TTR

0,4606

0,4192

Enguita ***

MTLD

231,8

163,2

Enguita ***

Hápax

0,6998

0,6708

Enguita ***

Entropía H

9,169

8,944

Enguita ***

Redund. R (↓)

0,0977

0,1083

Enguita ***

Compresib. (↓)

0,3645

0,3369

Enguita ***

Rep. bigramas (↓)

0,1717

0,2128

Enguita ***

─────

─── inter-textual ───



TTR corpus

0,141

0,119

Enguita

Redund. R corpus (↓)

0,206

0,214

Enguita

Jaccard (↓)

0,164

0,170

Enguita

(↓) = métrica de redundancia; menor valor indica mayor riqueza. * p < 0,05 ** p < 0,01 *** p < 0,001.


Anexo: listas de textos y otras tablas

6 mar 2026

De heroes y villanos, o el mundo según CREA

Publicado en El Diario de la Educación, 5/3/26

Con ocasión de la entrevista que me hizo este Diario, en dos de las hojas parroquiales de CREA, Periódico de la Educación y Diario Feminista, la profesora Adriana Aubert, una de las firmas visibles de la tercera línea de la secta, me dedica un artículo cuyo título lo dice todo: “Los malos catedráticos. ‘Errores’ de Enguita”. Se avecina así lo que tanto gusta a CREA: una historieta de buenos y malos (adivinen), y también de ‘errores’, pero entrecomillados, o sea, más malos todavía. Fiel al guión del grupo más científico, excelente, dialógico, transformador y progresista de la galaxia, Aubert empieza señalando mi escaso impacto científico, muy inferior al de cualquier joven becaria, sobre todo si es suya (ser joven y becaria –que equiparan a precaria–, ergo también mujer, es para ellos la combinación perfecta para acceder al altar de las víctimas, por ello mismo seres de luz de los que se habla con arrobo, tanto como con indignación contra sus presuntos enemigos: las polémicas de CREA siempre son ad hominem. En realidad, ser joven es estupendo, ser becario es una fase habitual de una carrera privilegiada, casi siempre la mejor, y ser mujer conlleva por sí desventajas… pero sólo en comparación con los hombres de su misma clase social, su profesión, su etnia, etc., no necesariamente más allá, lo que quiere decir que pueden acumularse a otras desventajas o ser más que compensadas por otras ventajas. Entrar a discutir el nivel de impacto es inevitablemente soporífero, como bien sabe cualquiera que haya participado en tribunales y comisiones de selección, y, hacerlo fuera de ese contexto, de muy mal gusto. En consecuencia, dejo este asunto para un texto anexo, sólo para frikis del impacto y masoquistas varios. A pesar de sus limitaciones,, contiene sorpresas.

Aubert critica que yo cuestione un proyecto, INCLUD-ED, cuando fue el “único proyecto… bla, bla, bla”. No discuto el bla, bla, bla. De hecho, admiro la capacidad de CREA para dar gato por liebre, como admiro, aunque prefiero no emularlos, a los trileros en las ferias, los artífices de ponzis en las finanzas y los gurús de tantas sectas delirantes. Me asombra su habilidad, aunque deteste la práctica y sus fines. Pienso, de hecho, que todas esas agencias, administraciones e instancias académicas que han aupado o aclamado a CREA van a tener que dar explicaciones. Pero, en todo caso, sí, lo he dicho, lo he escrito y lo repito: como ya expliqué hace más de un decenio en este artículo, el proyecto fue, sí, un mediocre refrito, por debajo de lo que ya se sabía, sin ninguna aportación al conocimiento y sin otra evidencia que el autobombo sin base de CREA, aunque allí lo dije muy suavemente. Tan limitado y mediocre, en contraste tanta hipérbole de sus autores, que,  cuando vi y leí el informe final no lo podía creer, por lo que dediqué horas a buscar otros informes de progreso o parciales que aportaran mayor amplitud o profundidad. Pero era aquello y sólo aquello. O, más bien, aquello y la mercadotecnia y el relato de CREA que, en eso sí, es magistral. 

Continúa Aubert con un cuento maniqueo sobre la elección de la Junta Directiva de la Asociación de Sociología de la Educación (ASE) el 7/7/2011: ”cuando Enguita vio que una mujer feminista iba a ser la presidenta [“propuesta por la junta de la asociación y les costó convencerla”] , se presentó él a ultima hora y, durante la votación, comenzó a sacar votos de su bolsillo”. Este relato para guiñol, un insulto a la integridad del medio centenar de asociados que participaron en la elección y a la inteligencia del centenar que confiaron y siguieron confiando en la Asociación, no tiene secreto alguno. La “mujer feminista”, primero, y aunque fuera miembro de la Junta anterior, ni era candidata de ésta ni podía serlo: esto no es Corea del Norte, y del resto puede suponerse (el voto era secreto) que unos la votarían y otros no. De hecho, ni siquiera había hecho pública su candidatura, aunque ya se hubiera filtrado, ni había presentado proyecto alguno, quizá pensando que iba a ser un puro trámite; yo presenté candidatura y proyecto en una carta a todos los asociados de 4/7/2011. La carta explica por qué y para qué, excepto un punto omitido entonces por no romper todos los lazos: que CREA ya llevaba años, de forma cada vez más agresiva, intentando colocar sus peones en cualquier entorno y oportunidad, inundando cualquier zona con sus monsergas y autobombo y acosando a quienquiera que se interpusiese en su camino, y eso bien podría arruinar la ASE y la Conferencia de Sociología de la Educación (CSE). En cuanto al acto de votación, se ejerció el voto delegado (como en cualquier institución democrática, ya que por correo o a distancia no habría sido factible, al poder presentarse candidaturas no sólo de manera públiica y con antelación (como yo) sino hasta el último instante (como la “mujer feminista”), y se hizo previo documento firmado o correo electrónico verificable. Lo de “sacar votos de [mi] bolsillo” es pura insidia refunfuñona y difamatoria, pero inútil.

El acta final, responsabilidad de la Junta anterior y asumida por todos, no especifica la proporción de votos delegados, pero se certificó in situ y los hubo para ambos candidatos. Y hay otro detalle que Aubert no menciona: en esa Conferencia aparecieron por vez primera y/o se adhirieron sobre la marcha a la ASE una docena de miembros de CREA, entre los cuales ella misma, que ni había contribuido nunca antes a la Conferencia ni volvería a aparecer por ella. Fallido el asalto a la Junta, la secta abandonó la ASE para crear un satélite bien controlado, la AMSE… pero ésta es otra historia. Entre los asistentes de CREA, viejos o nuevos, estaban, por cierto, algunas de las mujeres que han denunciado a Ramón Flecha por acoso y/o abuso sexual, como también de las que hoy las que hoy descalifican y acosan socialmenteen defensa de la secta.

Su escrito contiene una segunda historia truculenta, como de cotilleo, sin el más mínimo interés intrínseco, pero que es un buen ejemplo de cómo bullen los cerebros de CREA en general y Aubert en particular. Cuenta ésta que, ¡en 1997!, yo no acudí a la VI CSE, celebrada en Jaca… por la rabia máxima que sentía, tras haberme dedicado “durante muchos años a repetir una frase que apareció como título falsificado de un artículo: «La escuela no es responsable de las desigualdades y tampoco las cambia»”, porque “una de esas becarias predoctorales de CREA tituló su presentación en esas jornadas «La escuela sí es corresponsable de las desigualdades y sí contribuye a cambiarlas»”. Este es uno de los temas favoritos de CREA, si el efecto de la escuela es transformador o reproductor, igualitario o divisivo, etc., y en qué circunstancias y por qué tipo de escuela; tema que, en condiciones normales, podría discutirse de manera normal entre gente normal. Pero CREA, aquí Aubert, como otros creyentes, prefiere siempre un guión más propio de unos dibujos animados: poderoso y malvado catedrático, varón y viejuno, retrocede aterrorizado ante joven y brillante becaria. Para unas risas, llega con esto, pero un poco más de detalle ayudará a comprender cómo funciona la secta. Ya me había llegado, en 2011, noticia de esa fábula de haber faltado a la Conferencia para no ser derribado del caballo por el resplandor de CREA, algo delirante, pero siempre pensé que se referiría a una presentación del proyecto o los resultados de Includ-Ed (alguna vez, en la conferencia, se había dedicado una franja a la presentación y discusión de toda una línea de trabajo, y como yo ni programé ni llegué a ver la CSE de Jaca, bien podría referirse a algo así); pero no, sino que yo temblaba por mucho menos (o mucho más), por la presentación “de una de esas becarias” (que él [yo] despreciaba)”, etc.

Comencemos por el título falsificado y repetido “durante muchos años”. Lo primero es que los mantras y jaculatorias son cosa de los Hare Krishna y de CREA, pero no son mi estilo; menos aún el citado, tan soso y con el que no estoy nada de acuerdo, pues la escuela sí es responsable de las desigualdades, aun parcialmente, y las cambia, a veces para bien y a veces para mal, según para qué grupos sociales y según en que época. Lo que sí es seguro es que yo no vendo curas milagrosas, como CREA. Lo segundo es que no hay falsificación de ningún título por parte de nadie: el citado es el encabezado de Alain Gras, editor o compilador de Sociología de la Educación. Textos Fundamentales, un volumen de lecturas que fue muy útil para el estudio y la enseñanza de esta materia en los setenta y ochenta. Gras recopiló una treintena de artículos o capítulos de distintos, preferiblemente cortos, de distintos autores, los ordenó por grandes temas, etc. y los encabezó, todos y cada uno, con un enunciado que, a su juicio, indicaba su interés o su sentido. En algunos casos, el texto ya venía de origen con un título que ni pintado, por ejemplo “La evolución pedagógica en Francia”, título de un muy amplio libro de Durkheim de cuyo original Gras reproducía 6 + 12 páginas, dos fragmentos no consecutivos, en 8 páginas de la recopilación; en otros, como el encabezado por el enunciado que cita Aubert, se trataba de un artículo muy breve, completo, de C. Jencks y M.J. Bane, con el título de “Escuelas y sociedad” que, evidentemente (el título), no decía nada. En todo caso, al final de cada texto venía una nota bibliográfica precisa sobre el mismo, por lo que, falsificación, ninguna; pero se ve que Aubert no llegó a está página, probablemente ni a la primera. De hecho, los autores defendían simplemente que, para combatir las desigualdades económicas hay que cambiar las instituciones económicas, no prometer milagros escolares. Fuera de eso, la comunicación, que puede verse en las actas de la VI CSE (pp. 27-34), no era obra de una becaria, sino de dos mujeres (no sé si becarias), Melània de Sola y Mercedes Forcadell… y Ramón Flecha, y no aludía a mí para nada. ¿Entonces? Lo único cierto es que, como contaba al inicio de la carta de presentación de mi candidatura a la presidencia de la ASE en 2011, veintiún años después de la primera sólo me había perdido dos ediciones de una Conferencia que yo mismo había fundado: una por fuerza mayor y otra, la de 1997, por un error de agenda (con medio siglo de trote, he de confesar que me ha pasado un par de veces más). Ignoro en qué momento y de qué mente calenturienta surgió la idea de que con eso se podría construir otra fantasía difamatoria, pero me conformo con señalar que Aubert ni siquiera ha ido a verificar aquello de lo que habla, que sólo es obediente a la secta.

Y, a estas alturas, el lector ya se dirá: sí, bueno, vale, pero ¿qué pasa con el hecho indiscutible de que cualquier humilde becaria de CREA tiene más impacto científico mundial y galáctico que el malvado catedrático? Pues nada y todo. Pasa que, como dije, no imagino una conversación o un texto más soporífero que los dedicados a eso: ¡Y tú menos! Mas he encontrado una solución: compararme, no con la(s) humilde(s) becaria(s) sino con el mismísimo profeta… pero esto es ya solo para masoquistas, así que lo he hecho en un texto aparte.