27 sept. 2008

Viaje intergaláctico sin piloto

La escuela se universalizó ante una nueva tecnología en la acumulación, conservación, transmisión y distribución del conocimiento: la imprenta. Ésta iba a abrir potencialmente a todos los textos sagrados, legales, filosóficos o técnicos, haciendo posible la reforma religiosa (sacerdocio universal y supresión de intermediarios ante el cielo), el Estado de derecho (la ignorancia de la ley no excusa su incumplimiento… si cualquiera puede ya leerla), el espíritu reflexivo de la modernidad (el pensamiento de segundo orden va más allá de unos pocos) y la difusión tecnológica (el aprendizaje fuera del terreno). A condición, claro está, de saber leer y, en alguna medida, escribir, y para que así fuera se dispuso de un verdadero ejército experto. Maestros y profesores fueron la infantería de la lectura y la escritura. Dominaban ambas y estaban, así, en las mejores condiciones de hacerlas llegar al resto.

Hoy vivimos una revolución similar en el grado de ruptura con lo anterior. La internet multiplica al infinito el acceso potencial a la información, reduce sus costes casi a cero, sustituye la emisión (uno a muchos) por la comunicación masiva (muchos a muchos) y exige capacidades nuevas para buscar, ponderar, seleccionar y tratar la información y crear conocimiento. Naturalmente, requiere manejar ciertas técnicas: al menos un buen nivel de informática de usuario y una visión general de la gama de recursos disponibles. Pero, en lugar de un ejército de alto nivel, tenemos unas tropas variopintas, más a menudo desaliñadas y patéticas que lo contrario. Docentes que se defienden en la red bastante peor que el adulto medio de su nivel formativo, tal vez peor que el adulto medio en general y además peor que muchos de sus alumnos. Más en ella se defienden de ella rechazándola, ignorándola o trivializándola. La institución que nos condujo a la  galaxia Gutenberg nos paraliza ante la galaxia Internet.

6 comentarios:

  1. Anónimo17:21

    Ya estamos como siempre, puede Vd. circunavegar la Galaxia, alcanzar los límites del universo observable y regresar, que siempre le veremos retornar a su querida obsesión: La incapacidad de los docentes españoles, etc, etc ...

    ¿Ha reparado Vd., en su viaje intergaláctico, en la multitud de profesores que pagan y ponen (Ya desde los años 90) a disposición del sistema educativo, desde sus hogares, un equipo informático y una conexión ADSL para llevar a cabo su trabajo, a falta de que se los proporcione la Administración?

    Porque no todo es tan negativo, hombre. He ahí un ejemplo

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  2. Anónimo23:44

    Es evidente que en la profesión hay de todo, pero a mi también me parece inconcebible que a estas alturas muchos compañeros y compañeras no utilicen (por desconocimiento) las potencialidades de la red. Y voy más allá: presupongo que esta actitud encubre otra: la falta de visión sobre la necesidad de trabajar en red (coordinación, apertura a la comunidad, proyectos compartidos...) Toda una nueva galaxia por descubrir.
    Saludos.

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  3. Anónimo11:21

    Cuando el Sr. Enguita habla de "docentes" se refiere a los "no Universitarios" (impropia definición negativa que nos debería unir a los profesores de karate).

    Los universitarios no son docentes?.
    Quizá sólo investigadores que delegan las clases en becarios/as mal pagados. Mis amigos profesores universitarios me comentan que su docencia es el item menos valorado.

    Un saludo.

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  4. Anónimo: los docentes son los que hacen comentarios como el tuyo. Para muestra basta un botón

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  5. Excelente artículo.
    Coincido totalmente. Desde hace cinco años trabajo en una escuela que no tiene ninguna computadora mayor que una antigua 386.
    En las reuniones docentes de primer ciclo se discute en qué meses importante "enseñar la cursiva". Jamás se habla de usar las dos manos sobre un teclado para aprender a escribir.

    Con mucho esfuerzo por parte de los niños, sus papás y quién escribe esto hemos logrado armar una red que incluye las computadoras de las casas de los niños y la del maestro y así editar libros en formato digital y sostener tres blogs.
    La principal traba para que Internet entre ala escuela son los docentes. El gobierno de la ciudad de Bs. As. ha invertido una importante cantidad de dinero (de todas maneras menos de lo que se necesita) en computadoras que se mal utilizan o directamente ni se tocan en las escuelas.

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  6. Una cosa más. Esto que se describe en el post es una innegable realidad. Lo que es interesante es preguntarse por qué es así.
    Pues se trata del rol del docente en la sociedad capitalista y el carácter social de la escuela.
    En su momento la burguesía utilizó a los maestros para ponerle la pata en la cabeza a la edad media. Para crear la modernidad.
    Hoy ya no cumple con ese rol revolucionario la clase dominante, y con ella arrastra a todas sus instituciones hacia las posiciones reaccionarias.
    Los docentes saben mucho de esto y son expertos en ser "más papistas que el Papa".
    Veamos la situación de Argentina. Los maestros peor preparados en el uso de Internet (y en el resto de las áreas también) trabajan en las escuelas pobres. Allí donde van los hijos de los excluidos y los hijos del proletariado mal pago. Existen algunas pocas esuelas en que sí los docentes son expertos en el manejo de la red. Allí van los niños burgueses.
    Pues bien. Nada es casualidad. El estatuto del docente que es sostenido por las mafias sindicales permite el privilegio de elegir la escuela a los maestros con más puntaje (casualmente, también, obtenido en carreras y cursos "trucos" dictados por los gremios). Es decir, no conformes con la inevitable carga del carácter de clase que imprime la escuela, los docentes refuerzan las diferencias jugando el juego que mejor juegan y que más les gusta: acomodarse, hacer lo menos posible, llevarse lo más que puedan.

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