12 oct. 2007

Un respiro para los adolescentes

Un sabático, o un gap, consiste en tomarse un año entre el bachillerato y los estudios superiores, algo que hacen cada vez más jóvenes, aunque todavía pocos. Cuanto más lo pienso, y más me fijo en la incertidumbre, primero, y los errores, después, de los jóvenes en el tránsito a la Universidad, más razonable me parece. Empecemos por considerar que un joven típico que, sin retrasos, termina la secundaria a los 18 años lleva ya, casi seguro, quince o más escolarizado. En ese tiempo es probable que la presión institucional de la escuela, los tal vez mejorables consejos familiares y el dulce ambiente sofocante de los amiguetes no le hayan permitido pensar, seriamente y con calma, por dónde ha de ir su futuro. Lo vemos en el alto porcentaje de jóvenes que en vísperas de la Universidad no saben aún que van a estudiar, en la dispersión de sus opciones y en la elevada tasa de abandonos y cambios. En esas circunstancias, un año de respiro puede ser más que saludable.

Quienes piensen que es un retraso, consideren solamente, primero, que un año no es nada frente a lo que ha aumentado la esperanza de vida y, segundo, que más vale un año bien aprovechado en otras cosas que uno o más años después por cambiar de carrera o por abandonar los estudios, sin hablar ya de la posibilidad de dedicar el resto de la vida a algo que no les interesa. En todo caso, un año libre se puede llenar con muchas cosas, siempre más próximas a los intereses e inclinaciones personales: algunas lúdicas, como viajar o cultivar alguna afición; otras estrictamente formativas, como aprender lenguas, informática, a conducir, etc.; otras, en fin, más relacionadas con la orientación profesional y la elección de un futuro, como quizá una experiencia de trabajo próxima a las opciones que se estén manejando.

Ya sé que éste es, ante todo, un problema de clase media, pero nadie debe pagar por los pecados de sus padres. Mind the gap!

3 comentarios:

  1. Coincido con esta opinión. Yo también pienso que un año en la vida de un estudiante preuniversitario no es nada y, sin embargo, es mucho en lo que se refiere a las oportunidades que le pueden aparecer en lo referente a vivencias, trabajos ocasionales que aporten madurez, reflexión sobre su lugar en el mundo y sobre el camino a seguir, etc. Mas vale iniciar los estudios universitarios con una idea más o menos clara acerca de lo que se quiere estudiar y ser, que hacerlo de una forma apresurada y poco reflexiva. Para ello es necesario tiempo, el que le proporciona este año en el que el joven en cuestión repite alguna/s asignatura/s del curso o simplemente hace, por los motivos que sean, un alto en el camino. Me parece correcto.E inteligente, si fuese intencionado y no sobrevenido, como acontece en la mayoría de los casos.

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  2. Creo que hay que llegar a la selectividad teniendo bastante claro lo que se quiere estudiar y que el conocimiento de los caminos disponibles debe proporcionarlo la escuela. Es como si un trasbordador que debiera conducirte a la otra orilla te dejara en una isla en medio del cauce y ahí te las apañes. Por otra parte es razonable que a los 18 años se dude de todo y comprensible que se quiera asegurar el tiro. Quien no desea un año de relajo...a cualquier edad. Pero opino que puede ser peligroso. Perder carrerilla o lo que es lo mismo descuidar un año entero el hábito de estudio puede terminar por desalentar a los indecisos...especialmente si encuentran trabajo.

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  3. De hecho en Dinamarca tienen lo que ellos llaman el Efterschole o algo así. He tenido oportunidad de visitarlo en una visita de estudios y viene a ser lo que planteas. Un año extra voluntario entre la secundaria obligatoria y la enseñanza superior (no obligatoria y profesional) en el que los alumnas y alumnos conviven en régimen de internado para realizar actividades del tipo música, deportes,... pero también con contenidos académicos pero sin exámenes y sin notas (proyectos). En este país lo tienen como propio y lo aprecian hasta tal punto que hace un tiempo el govierno quiso quitarlo, (aunque es privado está subencionado), pero finalmente los daneses se dieron cuenta de que era algo ya casi de su cultura y no hubo manera. Para mas información se puede buscar la pagina de las efterskole, creo que el "spelling" es el correcto. Un saludo

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