6 dic. 2013

PISA y el solipsismo del docente español

Mientras tirios y troyanos discuten si los siempre mediocres resultados de España en las pruebas PISA, confirmados  de nuevo en 2012, son culpa de la LOGSE o de los recortes, o sea, de la izquierda o la derecha, quienes quieran explorar el informe a la busca de pistas sobre cómo mejorar el estado del sistema educativo deberían reparar en lo que nos dice sobre los profesores y su trabajo. Por ejemplo:

  • Que sólo el 10% de los alumnos acuden a escuelas en las que los directores informan de que los docentes más expertos observan (supervisan) las lecciones de los más jóvenes, mientras que en el conjunto de la OCDE lo hace un 69%. 
  • Que sólo el 22% de los alumnos asisten a escuelas en las que los profesores se revisan mutuamente la programación, los instrumentos de evaluación o las lecciones mismas, mientras que en la OCDE lo hace el 60%.
  • Que sólo el 26% de los alumnos asisten a escuelas cuyo director afirma que existe algún tipo de asesoramiento (mentoring) a los docentes para mejorar su docencia. lo que en la OCDE sucede en los centros del 72% del alumnado.
  • Que sólo el 13% acuden a escuelas que hacen públicos sus resultado, frente al 43% de media en la OCDE.
Y así sucesivamente. Para muchos, cualquier cambio en esto sería un atentado contra la autonomía y la profesionalidad de los docentes. Para mí, la situación actual no sólo oculta las prácticas deficientes e impide corregirlas y mejorarlas sino que convierte la práctica docente en una práctica solitaria y sin retroalimentación alguna. Algo que, por lo demás, ya sabíamos por TALIS.