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Sociólogo, catedrático en la Universidad Complutense. Buena parte de mi investigación ha estado dedicada a la educación, en particular a las desigualdades escolares, la organización de los centros, la participación social, la profesión docente y la política educativa.
También he trabajado y trabajo sobre desigualdades sociales, sociología de las organizaciones, sociología económica. Ahora me interesan especialmente las redes, la internet y, en general, lo que llamo, para que rime, sociedad o era global, informacional y transformacional (SEGIT).

17 may. 2011

Si la vía a la excelencia es el Latín, la hemos fastidiado

Las malas noticias sobre el bachillerato de excelencia se suceden.
Los alumnos de la modalidad de Ciencias y Tecnología tendrán que cursar obligatoriamente Matemáticas y Física. Puedo entender lo de las Matemáticas, un saber instrumental necesario en cualquier rama de la ciencia y en el que suelen flojear quienes no se dedican a él, pero no lo de la Física, pues no alcanzo a comprender en qué es más recomendable que la Biología, por ejemplo. De hecho, la ciencia del futuro es más ésta que aquélla, y el paradigma científico actual tiene más que ver con ella que con cualquier otra cosa. No obstante, no tengo la menor duda de que el aprendizaje de la Física tendrá un gran valor para cualquier estudiante.
Pero, cuando pasamos a la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales, la excelencia se manifiesta, de momento, en que los alumnos habrán de estudiar obligatoriamente Latín. No esperaba semejante sandez. Aunque llevo decenios oyendo y leyendo los argumentos de la SEEC y de legiones de profesores y estudiantes de latín, nunca he podido tomarme en serio su pretensión de que éste es necesario para dominar la lengua castellana (o cualquier otra romance), para recuperar el legado clásico, para educar en la tolerancia o como centro de las humanidades, etc. Dudaría de su inteligencia si no comprendiera que, al fin y al cabo, están luchando por sus puestos de trabajo, presentes y futuros.
Las humanidades de hoy se llaman, como siempre, Literatura, Historia, Geografía, Arte... y también Derecho, Economía, Sociología, Antropología, Comunicación..., pero en ningún caso Latín, ni Griego. Estos son objetos de estudio muy respetables para la Universidad (y para los seminarios diocesanos); incluso, forzando las cosas, como materias optativas a sus puertas, por tanto en el Bachillerato, pero es un disparate y un dispendio convertirlas materias obligatorias.
El gran juez Oliver Wendell Holmes escribió una vez: "Lo que distingue a un caballero no es saber latín, sino haberlo olvidado." Yo añadiría que, dejarlo de lado, es parte de lo que debería distinguir a un buen sistema educativo (preuniversitario, por supuesto).