1 jun. 2011

¿Deben terminar las concentraciones del 15-M? (1)


Por supuesto, pero la cuestión es cuándo y cómo. Desde la perspectiva de los concentrados, el problema es apurar la mayor visibilidad y sostenibilidad de la concentración unitaria en las plazas centrales para expandirse a los barrios, etc., según sus planes, pero evitar el riesgo del agotamiento propio y ajeno. Lo vean o no, tienen además que evitar el peligro de una dinámica autista en la que un número cada vez menor de incondicionales de la movida vote invariablemente quedarse (algo que creo que ya sucede, pero más que compensado por el impacto habido). Desde la perspectiva de las autoridades, las concentraciones no pueden mantenerse de manera indefinida y también hay riesgos, sea la crispación los siempre irascibles comerciantes o que se desate algún incidente por quienes creen que no hay más lucha que la violenta, pero el mal mayor a evitar es la violencia misma y, en todo caso, el guante de seda se ha mostrado hasta el momento mucho más acertado que la mano de hierro que algunos anhelan.
Me parece evidente que las resoluciones de la Puerta del Sol y otras plazas no irán muy lejos, quizá no más de una manzana. No creo en la capacidad deliberativa de las asambleas autoelegidas ni en las virtudes de ese tipo de consenso. Pero podríamos verlo así: las plazas plantean preguntas que, por su centralidad y visibilidad, logran un alcance inusitado, pero que ellas no pueden responder. La traslación de esa dinámica a escenarios menores y más numerosos (barrios y centros de trabajo, como sugieren los acampados) no alcanzará la extensión buscada, pero permitirá la formulación de preguntas más pegadas a la realidad. La red, un escenario de comunicación más reposado y reflexivo y con menos cortapisas, puede comenzar a dar algunas respuestas; conviene estar atentos a iniciativas como el wikiparlamento, la democracia 4.0, etc. La fertilización cruzada entre este movimiento de base y plural y los partidos, con su capacidad estructurante y su capital político, podría producir algunas innovaciones, pero a condición de salir del actual enquistamiento de ambas partes.