15 ago. 2011

Sopbre el 15M, para La Razón


Me envían unas preguntas sobre el 15M del diario La Razón. Las reproduzco íntegramente, con sus respuestas.     

           1- ¿Cuál es su valoración general sobre el movimiento 15-M?

A partir de una convocatoria por la que nadie daba un duro, surgida de minúsculas redes como DRY, JSF o NLV, el 15M ha revelado la existencia de un amplísimo descontento con la economía y la política actuales. Ha demostrado que los partidos, todos ellos, aun siendo elementos necesarios de un sistema democrático, están muy lejos de representar a los ciudadanos, de entender sus problemas y de ofrecerles soluciones credibles. Surgiendo de la nada y agrupando para la ocasión desde desencantados hasta anti-sistema, desde profesionales con una muy amplia formación hasta adolescentes encantados de oírse a sí mismos, el movimiento ha sido capaz de actuar de forma exquisitamente pacífica sin dejar por ello de mantener presencia pública. Las propuestas que surgen de las asambleas presenciales o los foros virtuales  del 15M son de muy distinto valor, pero los problemas planteados tendrán que ser abordados por los partidos y otros agentes sociales organizados, aunque unos lo harán de buena gana y otros no. El 15M está cambiando el panorama político español, que no se reduce al reparto de escaños. Compárese con lo sucedido en el Reino Unido y sáquense las conclusiones: Mejor Sol que Tottenham, ¿no es verdad?
2- ¿Por qué a gran parte de la sociedad le ha defraudado el movimiento?

No me consta que sea así, sino todo lo contrario. Se esperaba que fueran cuatro gatos y resultaron ser cientos de miles. Se apostaba por que no aguantarían y llevan ahí tres meses, y en septiembre y octubre volverán con más fuerza. Se aseguraba que eran antisociales, antisistema, violentos... y han dado una lección de civismo. ¿A quién han defraudado? ¿A los que estaban felices con la situación anterior? ¿A los que querían sangre? Lo que sabemos por las encuestas, y ha habido ya unas cuantas, es que tienen el apoyo mayoritario de la población, aunque se pueda desaprobar tal o cual incidente (lo mismo que tal o cual actuación política o policial). Me temo que lo que hay es gente defraudada por que el asunto no le haya estallado en las manos al gobierno o, mejor aún, al hoy candidato de su partido. Y, por supuesto, aquellos que lo habrían hecho todo mejor pero nadie les ha preguntado, una especie muy española.
3- ¿Cuáles pueden ser las consecuencias para España de que sigan acampando y manifestándose? (Pérdidas en hostelería, turismo...)

Absolutamente ninguna que pueda considerarse negativa. El turismo no se verá afectado, puede incluso que al contrario, que el bullicio político atraiga a cierto sector joven. En cuanto a los lamentos de un puñado de comerciantes de la Puerta del Sol, desde el punto de vista general no significan absolutamente nada: lo que deje de comprarse ahí se comprará dos calles más allá en comercios que ganaban menos dinero, de manera que tiene hasta un efecto redistribuidor. Hay demasiado tremendismo en este país. Los últimos incidentes no fueron por acampar, sino por desmontar un puesto de información que había sido pactado en el momento de levantar la acampada anterior. Son parte de la solución, son parte del problema y son parte del paisaje, y habrá que acostumbrarse ello y saber llegar a acuerdos que no dañen ni frustren a nadie. En todo caso, están aquí para quedarse.