Mi foto

Sociólogo, catedrático en la Universidad Complutense. Buena parte de mi investigación ha estado dedicada a la educación, en particular a las desigualdades escolares, la organización de los centros, la participación social, la profesión docente y la política educativa.
También he trabajado y trabajo sobre desigualdades sociales, sociología de las organizaciones, sociología económica. Ahora me interesan especialmente las redes, la internet y, en general, lo que llamo, para que rime, sociedad o era global, informacional y transformacional (SEGIT).

7 jun. 2011

Por qué los electores europeos están desalojando del poder a los gobiernos socialistas?

La izquierda está perdida, sin norte. Nació de la gran fractura capital-trabajo, propietarios-no propietarios de medios de producción, de la I Revolución Industrial y ha querido entender todo a la luz de eso, con lo que cada vez entiende menos. Se le escapó la significación de la II RI, con la fractura entre directivos y subordinados (taylorismo, fordismo, stajanovismo, llevados al paroxismo por estalinismo y fascismo). Hoy nos cuesta comprender la crisis actual, entre otras cosas, porque no es obra del capital sino quienes dominan su organización, esos desconocidos ejecutivos que, tanto o más que explotarnos como trabajadores nos esquilman como pequeños ahorradores, inversores, prestatarios... Ahora corre el riesgo de que se le escape la III RI, con la galopante fractura entre logorricos y logopobres, que se superpone y se impone a las anteriores. La izda. es hoy mentalmente conservadora, aunque solidaria: conservadurismo compasivo. Por eso las crisis refuerzan a la dcha. en vez de a la izda y el ciclo político se compone de periodos de izda. cada vez más cortos y de dcha. cada vez más largos.

Permítanme ilustrar la agonía de la izquierda con un caso: Telefónica (TESA). Le sobra el 20% de sus trabajadores, 6000, por reducción del mercado e innovación, y quiere prejubilarlos via ERE, lo que costará 2400M. Salta el escándalo porque, a la vez, reparte 450M en bonos a ejecutivos y 6900M en dividendos. Solución de IU: no al ERE (o sea, que el erario público o las tarifas sigan sufragando 6000 puestos redundantes: ¿es eso de izda.?) y renacionalizar la empresa (ni izda. ni dcha., sólo estatalista). Solución de CCOO y UGT: sí al ERE (o sea, que el erario o las tarifas sufraguen el 70% de los salarios aunque ya no haya empleos, más la cotización a la SS hasta la jubilación), pero a cambio de mejoras para los que queden, igualdad de oportunidades para acceder a él (si te llega con esos ingresos, o añades chapuzas, es un chollo), que no se vean luego afectados por cambios legislativos en las pensiones, etc. Solución del gobierno (escrúpulo que comparte CCOO): que lo pague la empresa, o sea, con cargo a las tarifas pero no al tesoro (lo suelen hacer las grandes empresas). ¿Es todo eso de izquierdas?

¿Tiene sentido que miles de personas con 10-20 años de vida laboral por delante dejen de trabajar y pasen a ser sostenidos por los contribuyentes o los usuarios? ¿Es mejor congelar las plantillas y con ello la innovación, la competitividad, los beneficios...? ¿Tendrá esos beneficios el precariado emergente que ha estallado el 15M? ¿No sería más lógico que el Estado asumiera simplemente los costes de transición, recualificación y recolocación de ese excedente, y que ayudara tan sólo a aquellos que se ayudan a sí mismos y a quienes no puedan hacerlo ya de ningún modo? ¿Es que tenemos un derecho universal a que los demás mantengan o mejoren el estado de bienestar y felicidad que algún día alcanzamos, pase lo que pase y cueste lo que cueste? ¿De verdad que eso es de izquierdas? Porque yo creo que es defender los privilegios de unos a costa de otros, y no de los que están mejor sino de los que están peor. ¿No sería más lógico apostar por políticas de workfare, empleo social, formación permanente... (y para todos) en vez de subsidios al desempleo, a las prejubilaciones, a las jubilaciones anticipadas...?

Sólo una palabra sobre el otro lado de la ecuación: dividendos, bonus y salarios ejecutivos. Empecemos por constatar es la escasez de ideas, que creo obedece en parte a la dificultad objetiva de formular propuestas viables en el marco de una economía globalizada y en parte a la mera aceptación de la errónea convicción de que solo hay un mercado y un capitalismo posibles y son éstos.Sugiero: revisar todas las reformas y agujeros fiscales por los que se han venido escapando los ricos: paraísos, SICAV, deducciones y desgravaciones por pseudogastos, optimizaciones varias y, por supuesto, el fraude?; aumentar los tipos del IRPF para los tramos más altos, para lo que hoy día habría bastante recorrido; limitar los bonus o vincularlos al destino de los activos que los produjeron, es decir, entrar a saco en las cuentas los beneficiarios de aquellos cuando se devalúan éstos; exigir responsabilidades civiles y penales; aumentar la tributación de todas las formas de riqueza inactiva.


Todo el debate en Eskup, El País: