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Sociólogo, catedrático en la Universidad Complutense. Buena parte de mi investigación ha estado dedicada a la educación, en particular a las desigualdades escolares, la organización de los centros, la participación social, la profesión docente y la política educativa.
También he trabajado y trabajo sobre desigualdades sociales, sociología de las organizaciones, sociología económica. Ahora me interesan especialmente las redes, la internet y, en general, lo que llamo, para que rime, sociedad o era global, informacional y transformacional (SEGIT).

5 may. 2011

Obama frente a Osama: ¡no lo ha hecho nada mal!

Me fastidia un poco la cantidad de gente que veo con ganas de aprovechar la oportunidad de mostrar su superioridad moral ante la liquidación de Bin Laden por los SEALs, como si ellos tuvieran mejores soluciones. Por supuesto que habría sido más ortodoxo, y en cierto sentido ejemplar, llevarlo a juicio (aunque en los EEUU podría haber acabado ejecutado). Pero, mientras no aparezca información fidedigna que lo desmienta, no sé si por ingenuidad o por estar saturado de teorías conspirativas y moralinas fáciles, quiero creer lo siguiente:
  1. EEUU hizo bien en lanzar la operación sin advertir a Pakistán, cuya actitud ante Al Qaeda, y sobre todo la de sus servicios secretos, ha sido siempre dudosa. Tanto más tratándose de una vivienda situada en una colonia habitada por militares, junto a una academia y una base militares, lo que no auguraba nada bueno.
  2. Los comandos, sean los SEALs u otros, están preparados para la guerra, no para acciones policiales. Encomendarles una operación así (como cuando, por el motivo que sea, intervienen en tareas de orden público), es elevar al riesgo de enfrentamiento, daños, víctimas, etc., pero no se me ocurre cómo podría haberse encomendado a agentes de policía, ni estoy seguro de que hubiera resultado mejor.
  3. A un comando que se inflitra en otro país, por la noche, en zona cuasi militar, en una casa que tiene algo de fortaleza, sin saber qué va a encontrar, que pierde uno de sus dos helicópteros y que persigue al terrorista más buscado y sangriendo del mundo... no se le pueden pedir filigranas. Esperemos la versión completa, pero puede haber mil motivos para disparar distintos de una ejecución a sangre fría.
  4. No creo que esperar a los paquistaníes, detener allí a Bin Laden, entregarles el cadáver, etc., hubiera traído otra cosa que disturbios fundamentalistas en Paquistán, más muertos, cesiones del gobierno, confusión general, atentados masivos y sangrientos para exigir su liberación o su cuerpo...
  5. No me parece mal que no publiquen fotos del cadáver. Primero, por tradición y al contrario que aqui, no suelen hacerlo (no lo han hecho, por ejemplo, con los cadáveres del 11-S). Segundo, no probarían nada en la era del Photoshop. Tercero, herirían muchas sensibilidades, y no creo que sea una buena idea abrir la vía a que se impriman en camisetas, sea por Al Zawahiri o por Terry Jones.
  6. A diferencia del tertuliano, que puede proclamar cada día sus principios, o cada día unos distintos, y no tiene ni que aplicarlos, el político tiene que tener en cuenta no sólo sus principios, sino tambén las consecuencias previsibles de sus acciones. Los clásicos expresaron esa contradicción en el lema fiat iustitia et pereat mundi (hágase justicia y que se hunda el mundo), o ruat caelum (y que caigan los cielos) que equivale a decir que se aplique la ley sin importar las consecuencias.Weber ya explicó -nota para sociólogos- que el político debe unir a la ética de los principios la ética de la responsabilidad.
Esto no tiene nada que ver con Guantánamo. Algunos columnistas norteamericanos conservadores han aprovechado, a falta de otro tema, para reclamar que Obama pida disculpas a la CIA, sobre el supuesto de que la información que condujo a Osama vendría de las "técnicas de interrogatorio mejoradas" empleadas en ese pequeño campo de concentración a instancia de Bush, Rumsfeld y otros. Incluso sin entrar en la inmoralidad de la tortura (hay una diferencia entre disparar contra el instigador confeso del 11-S, el 11-M, Bali y más, y encarcelar indefinidamente y torturar a cientos de sospechosos), y pensando solamente en su supuesta eficacia, no es así. Primero, nada garantiza que sea verdad y no una simple afirmación oportunista. Segundo, nada permite pensar que no se habría obtenido antes y mejor sin esas técnicas, que más bien cosechan falsas confesiones. Tercero, se sabe que hubo otras pistas. Joseba Arregi me dijo una vez que la Guardia Civil empezó a obtener éxitos contra ETA cuando dejó de practicar la intimidación y la tortura en Intxaurrondo para apostar por los métodos de inteligencia, y creo que tenái razón.
No soy ninguna autoridad en la materia, pero me quedo muy a gusto diciendo lo que pienso.