8 sept. 2010

No era el purgatorio político, sino el limbo cibernético

Loles Dolz, responsable de enseñanza de IU, escribe en respuesta a un post mío anterior ("Ya me han purgado", sobre mi caída del cartel de un seminario de IU en los cursos de verano de la UCM) que es la primera noticia que tiene y que no ha habido tal cosa, sino que nunca recibieron mi confirmación, y añade que ya he estado en otros actos suyos (lo que es cierto) y que le habría parecido muy bien que estuviera en ése (lo que le creo). Pedro Chaves, director de la FEC, viene a decirme en Facebook (está bien esto de los servicios de redes sociales: siempre te encuentran) más o menos lo mismo: que mi correo aceptando nunca les llegó y que no fui apeado por motivo político alguno ni es ése su estilo.
Puedo asegurar que envié los correos: el de aceptación y, en vísperas del evento, otro, perplejo, de verificación, pero no puedo asegurar que llegaran. Hubo una temporada en que mi amigo y colega Michael W. Apple me escribía sin obtener respuesta, y a mí me sucedía otro tanto con él... hasta que descubrimos que yo tenía un flitro que enviaba todos los correos electrónicos con "Apple" como asunto o remitente a la papelera, todo por evitar la propaganda de un agente local de la firma de la manzana que resultaba demasiado insistente.
Pues, la verdad, parecía otra cosa, pero doy por buena la explicación y por zanjado el asunto, he de decir que para satisfacción mía y espero que de todos. Bien está lo que bien acaba.