29 may. 2009

Esta utopía no funciona

En la imaginería de la clase culta, sobre todo de la que sólo es culta (que tiene capital cultural, escolar, pero no económico y ni siquiera social), el milenio, la sociedad justa por venir debía ser aquélla en la que no hubiera otras diferencias que las debidas al estudio y el talento. Esta imagen se ha repetido desde la República de Platón hasta los proyectos del ya viejo comunismo teórico frente al comunismo real, pasando por San Agustín, Moro, Campanella... Por omisión, está en todas las críticas a la distribución de la riqueza (la propiedad) y del poder (la autoridad) que no lo son, a la vez y por igual, contra la del conocimiento (la cualificación), o sea la inmensa mayoría.

La mala noticia es que distribuir el conocimiento no es tan sencillo. Técnicamente, el Banco de España podría redistribuir esta noche casi todo el dinero del país, vía comunicaciones que ya existen y operaciones muy fáciles de diseñar. Incluso el Ministerio de la Vivienda, con un poco de ayuda de la policía, podría redistribuir el espacio habitable, la DGT los vehículos, etc., pero el Ministerio de Educación no podría hacer lo mismo. Puede redistribuir recursos y oportunidades, y debe hacerlo, pero no tanto las capacidades, las actitudes, las ambiciones…, Cuando la escuela era sólo un medio más de ganarse la vida, junto a la herencia de la tierra, el enchufe político, el legado del oficio y otras vías, esto era un problema menor; ahora que se ha hecho casi efectiva la prohibición de transmitir cargos y casi nadie heredará propiedades suficientes, se torna el gran problema.

En estos momentos escucho una conferencia sobre capital humano y clase social (por este orden) en Beijing, donde la propiedad privada capitalista es todavía irrelevante, pero las diferencias de ingresos se disparan, y tienen que ver sobre todo con la educación. A más educación, más renta (aumento proporcional y más ingresos por año de escolaridad (aumento exponencial), y esto también a menor edad (aumento de la asociación). El próximo día les explicaré que ya lo decía la Biblia.