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Sociólogo, catedrático en la Universidad Complutense. Buena parte de mi investigación ha estado dedicada a la educación, en particular a las desigualdades escolares, la organización de los centros, la participación social, la profesión docente y la política educativa.
También he trabajado y trabajo sobre desigualdades sociales, sociología de las organizaciones, sociología económica. Ahora me interesan especialmente las redes, la internet y, en general, lo que llamo, para que rime, sociedad o era global, informacional y transformacional (SEGIT).

16 may. 2006

¿Reconocidos a su pesar?

Un estudio reciente de la Fundación BBVA sobre la confianza de los ciudadanos en doce países (Alemania, Chile, Dinamarca, España, EEUU, Francia, Israel, Italia, Japón, México, R. Unido, Rusia y Turquía) vuelve a echar por tierra los manidos tópicos sobre la falta de reconocimiento de la profesión docente en nuestro país.

En una escala de 0 a 10, los españoles confían especialmente en científicos (7.3), médicos (7.1) y maestros (6.9), por encima de comerciantes (5.7), policías (5.6) periodistas (5.5), jueces (5.4) y militares (5.0), y suspenden a empresarios (4.9), funcionarios (4.8), religiosos (4.4) y políticos (3,7). Desmintiendo a quienes atribuyen la falta de reconocimiento a la ola de neoliberalismo que nos invade, los maestros se ven aupados al primer puesto en los ultraliberales EEUU y Chile y la islámica Turquía (¿habrá que elegir entre una de esas soluciones?), mientras que se ven relegados a los menos brillantes en tres que parecían adorarlos sin condiciones (6º en Dinamarca e Israel, 5º en Japón).

Si, en vez del orden de las distintas profesiones en cada país, vemos la puntuación de una misma profesión en los distintos países, los maestros españoles bajan al 7º lugar (entre la nota máxima de 8,1 puntos que dan a los suyos los norteamericanos y la mínima de 5,9 que les dan los japoneses)… pero, hagan memoria, ¿cuál de estos dos sistemas escolares era el modélico? En realidad, lo que sucede es que los españoles puntuamos peor que en otros países a casi todas las profesiones, con la excepción de los periodistas (que sólo están mejor vistos en los EEUU) y los funcionarios (en EEUU y Dinamarca), pero sigue siendo cierto que ponemos muy alto a maestros y, precisamente por ello, más significativo. Por supuesto, habrá quien se queje de quedar por debajo de esos médicos que sólo estudian el triple o esos científicos que no dejan de hacerlo nunca, pero mejor tomar nota y hacer honor a esa confianza.